Dixon / Otis Rush / Led Zepp / Gary Moore
Publicado por Mario Jericó | Etiquetas: Las 7 diferencias, Vídeo | miércoles, 23 de septiembre de 2009 a las 17:20
El pasatiempo de hoy de las 7 diferencias se complica un poco, ya que comparamos cuatro versiones de la misma canción (I Can't Quit You Baby), todo un clásico del blues firmado por el máximo especialista en la materia, el señor Willie Dixon, y que ha sido interpretada por los más grandes bluesman y unos cuantos rostros pálidos.
La versión del autor (Dixon) es un ejemplo de maestría en el arte de componer canciones y tiene unos arreglos de piano, armónica y guitarra sobrios y efectivos. Admirable.
La versión de Otis Rush, para quien fue compuesta la canción -la que más me gusta particularmente- simplifica la instrumentación para dejar más hueco a la interpretación de Otis a la guitarra y, sobre todo, cantando. Escalofriante.
La versión que grabaron Led Zeppelin en su álbum de debut, usa unos arreglos y estructuras algo diferentes, pero sobre todo el cambio viene en la interpretación y el sonido. Esto ya es cuestión de gustos, pero yo personalmente no creo que el "blanqueado" de la canción aportase nada, excepto a los adoradores del mástil, que encontrarán en el retorcimiento infinito de los punteos de Otis por parte de Page fuente de gran satisfacción. Interesante.
La última viñeta de las 7 diferencias la aporta Gary Moore, guitar hero y bluesman wannabe a ratos, que factura la más reciente de las cuatro, caminando con gran soltura por la fina línea que separa la intrascendencia y la molestia durante toda la canción. Tomando como partida más la versión de Zeppelin que la de Otis y usando la vieja política de poner el ampli al 11, destroza sin miramientos cualquier vestigio de blues, sin aportar a cambio nada de valor. Irritante.
La versión del autor (Dixon) es un ejemplo de maestría en el arte de componer canciones y tiene unos arreglos de piano, armónica y guitarra sobrios y efectivos. Admirable.
La versión de Otis Rush, para quien fue compuesta la canción -la que más me gusta particularmente- simplifica la instrumentación para dejar más hueco a la interpretación de Otis a la guitarra y, sobre todo, cantando. Escalofriante.
La versión que grabaron Led Zeppelin en su álbum de debut, usa unos arreglos y estructuras algo diferentes, pero sobre todo el cambio viene en la interpretación y el sonido. Esto ya es cuestión de gustos, pero yo personalmente no creo que el "blanqueado" de la canción aportase nada, excepto a los adoradores del mástil, que encontrarán en el retorcimiento infinito de los punteos de Otis por parte de Page fuente de gran satisfacción. Interesante.
La última viñeta de las 7 diferencias la aporta Gary Moore, guitar hero y bluesman wannabe a ratos, que factura la más reciente de las cuatro, caminando con gran soltura por la fina línea que separa la intrascendencia y la molestia durante toda la canción. Tomando como partida más la versión de Zeppelin que la de Otis y usando la vieja política de poner el ampli al 11, destroza sin miramientos cualquier vestigio de blues, sin aportar a cambio nada de valor. Irritante.
Me cuesta ser imparcial con esta canción, aunque soy un gran admirador del blues añejo mi versión favorita es la de Led Zeppelin, secillamente porque es mi grupo favorito.
Gary Moore me parece un guitarrista pésimo. Puedes tener toda la técnica que quieras, pero si no hay sentimiento la cosa nunca va a funcionar.
No, si la versión de Zeppelin está muy bien, de lo mejor del disco, y ellos son un grupo muy interesante y disfrutable, a los que reconozco que les tengo un poco de manía, sobre todo por dos cosas:
a) La manera de cantar de Plant. Si tienes buena voz, coño; canta de-una-puta-vez y deja de pegar grititos estrecortados de colegiala en celo. Reconozco que cuando se pone en ese plan(t), me pone de los nervios.
b) He tenido que lidiar con muchos fans acríticos de zeppelin, en los que su entusiasmo solo es superado por su ignorancia (evidentemente no es tu caso) para los que ellos son el alfa y el omega de todo, e inventores del blues, el rock, el hard-rock y vete a saber que cosas más, negando la multitud de plagios que cometieron y que no pueden aceptar que entre las muchas virtudes que puedan tener, la que no se encuentra, es la originalidad.
Claro que los que son fan de Gary Moore son mucho peores; no hay nada que me hierva más la sangre (y ya me ha pasado más de una vez) que en un garito donde hay un grupo tocando versiones de blues clásico, haya un grupito de nenes descerabrados que dicen: "mira, una de Gary Moore"